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Sin anclas firmes no hay mañana

El futuro de Colombia, más de 60 lideres revelan su visión de país 2030, Jaime Bermúdez comparte su visión como Excanciller, Empresario y Consultor

Sin anclas firmes no hay mañana

El Futuro de Colombia 2030

JAIME BERMÚDEZ
Excanciller, empresario, consultor y miembro de
juntas directivas

Para nadie es un secreto que la confianza en la democracia ha perdido terreno. La Encuesta Mundial de Valores (WWS) viene mostrando un deterioro en los últimos treinta años alrededor del mundo y también en Latinoamérica.
En Colombia sucede lo mismo. Somos testigos a diario del auge de los personalismos y del debilitamiento de la independencia institucional, aun en países que fueron referentes de la separación de poderes, de la autonomía y respeto a las cortes, del valor del voto y las elecciones libres, de la libertad de empresa y el valor de la iniciativa privada, del mérito de defender los derechos de las minorías. En ese entorno es natural que nos preguntemos en dónde podemos encontrar las anclas que permitan evitar que naveguemos a la deriva sin saber cuál es el puerto de llegada, si es que podemos imaginar o acordar alguno en nuestro país. Sin anclas firmes no hay mañana
Las instituciones cumplen un papel esencial en las sociedades, precisamente para dar estabilidad, brindar un marco razonable para resolver las diferencias, crear condiciones
para la convivencia colectiva y buscar que los ciudadanos encontremos rutas de progreso, oportunidades y garantías mínimas para acceder a una vida digna, evitando las injusticias manifiestas, la pobreza, la exclusión, y reivindicar el papel de la cooperación, el trabajo colectivo, la creatividad, la generación de riqueza y la ilusión de mejorar nuestro entorno. También son un marco de referencia para promover discusiones que permitan acuerdos de gran calado para la estabilidad y el progreso.
La ley, las normas sociales y la cultura ciudadana son parte vital de ese marco institucional. Las empresas, el emprendimiento, la iniciativa privada también lo son. No solo porque reflejan una de las manifestaciones claras del ejercicio de la libertad —como lo es la voz y el voto, el credo y las visiones del mundo—, sino porque el tejido empresarial es como el sistema arterial que nutre a la sociedad. Una nación sin empresas fuertes, sin emprendedores audaces, sin la pujanza de pequeñas ideas que se materializan en un negocio, en un acto audaz de innovación, está destinada a la imposibilidad de crecer, de generar oportunidades, de despertar la esperanza y la ambición creativa, de ser fuente de riqueza para atender las necesidades sociales y de los más vulnerables. Y, junto a ello, es determinante la cooperación entre las políticas públicas y el impacto empresarial. No pueden ser dos avenidas sin lugar de encuentro para buscar resolver de la mejor manera los problemas de las regiones y territorios, de las grandes ciudades y del país entero. Menos aún pueden ser fuente de confrontación y odio, sobre las que se funde una agenda política, un interés exclusivamente privado, las ambiciones particularistas o excluyentes de un solo grupo.
En Colombia la agenda social es enorme, descomunal, si se quiere. Y para abordarla se necesita de la vitalidad empresarial, del impacto que producen las organizaciones en todos los grupos de interés, de la tarea que adelantan sus fundaciones, de la formación que brindan a sus empleados, de los programas que apoyan a sus familias. Y más allá. Los más de 60 testimonios que recoge este libro son una prueba fehaciente de que un grupo destacado de empresarios de Colombia sienten, viven y respiran la responsabilidad que implica el liderazgo corporativo. Desde modelos de negocio divergentes, industrias diversas, regiones distantes, confluyen en propósitos similares. Son una buena forma de percibir la fuerza vital de nuestra economía, de nuestra sociedad y de nuestra democracia, a pesar de los avatares de los ciclos económicos, las disrupciones tecnológicas, la pandemia, las tensiones ideológicas, la violencia, los trámites burocráticos, las ineficiencias fiscales, la incertidumbre de la tasa de cambio. Son un grupo de instituciones que contribuyen de manera sostenida y consistente para que lo que vivimos, vemos, aprendemos y pensamos sea mejor.
En las palabras que recogen los textos aquí reunidos se siente el palpitar de la estrategia de negocio, el valor de la cultura corporativa y la incidencia sobre el entorno y el impacto social. Muchas ideas para emular y multiplicar.
Con una mirada que trasciende el corto plazo, cada uno de
los testimonios de los líderes que componen este libro permite entrever los perfiles de su liderazgo, las tendencias y retos que les ha correspondido asumir. Buena parte del rumbo del país pasa también por sus manos.
En buena hora Marble Headhunter y Valora Analitik dieron vida a esta iniciativa, que Intermedio Editores plasmó en estas páginas. En buena hora este texto llega a nuestras manos para poder repensar nuestro futuro y el de Colombia.

 

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